Uno de los temas más populares de Luis Miguel es ‘La Bikina’, una canción mexicana compuesta por Rubén Fuentes en 1964. De acuerdo con el compositor más destacado de las últimas décadas, la copla fue escrita después de un paseo por la playa, donde su hijo le comentó que las mujeres que llevaban bikinis deberían llamarse “bikinas”. Sin embargo, hay otra versión inspirada en una leyenda del folclore mexicano en la época de Los Cristeros.

La Guerra de Los Cristeros es una escena desgarradora en la historia de xico y es sobre la terrible masacre civil y deshonrada participación norteamericana, donde la comunidad católica se alzó en armas contra el Gobierno en los años 20 para defender la libertad de culto. En el siglo XX, Plutarco Elías Calles gobernaba a los Estados Unidos Mexicanos y fue dominado como el “Jefe Máximo de la Revolución”.

‘La Bikina’ es una de las canciones más hermosas del folclore mexicano. Todos coinciden en que esta musicalización de la misteriosa leyenda es inspirada en la triste vida de una mujer que fue abandonada por sus padres desde su nacimiento y sufrió abusos sexuales de un capitán llamado Humberto Ruíz.

¿Quién es ‘la Bikina’, la misteriosa y popular mujer en la canción de Luis Miguel?

La leyenda mexicana de aquella época ocurre en el Estado de Jalisco, un pueblo encerrado entre lo que se llama Los Altos, según ‘LuisMiguelSite’. Todo ocurre con una noche de tormenta, cuando un campesino siguió la trayectoria de un meteorito y se encontró con una recién nacida abandonada a su suerte. Él la recogió y la llevó a su humilde choza, siendo atendida por su esposa, que cariñosamente la amamantó, ya que acababa de ser madre apenas dos meses.

Pedro, el campesino, fue a contarle lo que había ocurrido al padre Gonzalo, pues quería un consejo para resolver el problema. De esta manera, el sacerdote decidió anunciar al pueblo lo que pasó en esa noche tormentosa, pero no hubo respuesta alguna. En vista de no encontrar una solución, la dejaron en un convento con las madres Carmelitas.

La bebé nació entre monjas y su belleza física era notable ante el pueblo. Sus ojos azules eran muy luminosos ante la negrura de su cabello y fue bautizada como Carmela. Con el paso del tiempo la paz apacible del pueblo se convirtió en un tiroteo feroz a raíz de los problemas de la Iglesia Católica con el Estado, en 1925, cuando el presidente Calles tomaba el poder y cambió la vida de esta bella mujer.

El ejército ingresó al convento y abatieron a la superiora con un tiro en la cabeza. Carmen, sin escapatoria, fue llevada por el capitán Humberto Ruíz y encerrada por 17 años sin conocer de la vida y sufriendo abusos, sin entender por qué ocurrían los hechos. Su único deseo era morir antes de continuar con el martirio y como una defensa de la naturaleza permaneció inerte.

Lo primero que ‘La Bikina’ vio tras despertar fueron los ojos de Humberto Ruíz. Ella trató de incorporarse, pero él no le permitió. Le trajo agua y le limpiaba la frente con un pañuelo. Pasaron muchas lunas y el capitán se volvió amable y servicial con ella; sin embargo, no cruzaban palabras a pesar de intentar romper el hielo.

Luego de tres estaciones, Ruíz la cargó y la llevó a un lugar más acogedor, ante las llamas de una chimenea campestre. Él le besó las manos y llorando le pidió perdón, dejándola sola para siempre.

Con el paso del tiempo, ella caminó por varios pueblos y empezó a hacer trabajos domésticos. Ningún hombre podía acercársele, pues su reacción era como de una fiera ante cualquier insinuación. La leyenda de México narra que volvió a verse con el capitán y esa vez sonrió. NO le dijo nada, pero aceptó caminar en su mismo rubro.

Finalmente, en una noche de amor incomparable y para el amanecer, ‘la Bikina’ salió del lugar y subió a una montaña. Como la última estrella de anochecer se perdió en el firmamento.

La historia fue inspirada por millones de personas en México y diferentes partes del mundo. Cabe mencionar que, muy aparte de Luis Miguel, la canción fue grabada por varios artistas como Celia Cruz, Yanni, Julio Iglesias, Karol Sevilla, Chayito Valdez, entre otros.