Periodista y poeta

Nació en Cacaos, Tabasco, en 1820. En Tacotalpa

transcurrió su infancia, y luego fue a estudiar a la ciudad de Mérida,

Yucatán, donde, después de algunos años de cursar la carrera de

abogado, estando de vacaciones en Tacotalpa, falleció su padre, y no

regresó a proseguir sus estudios, pero se dedicó a investigar las

materias que le faltaban. Viajó a San Cristóbal de las Casas,

obteniendo ahí el título de abogado.

El presidente Benito Juárez lo nombró en 1860 juez de

distrito en Tabasco. En unión de Manuel Sánchez Mármol y Justo

Santa Anna, colaboró en la prensa en la defensa de los principios

liberales.

A la muerte de Juárez, el presidente Lerdo lo nombró

promotor fiscal del Juzgado de Distrito, puesto al que renunció al

triunfar la revolución de Tuxtepec.

El gobernador Simón Sarlat lo nombró en 1877 asesor

general de los tribunales de Tabasco. Fue electo diputado al

Congreso de la Unión por el primer distrito del estado en 1880, pero

por razones ideológicas no desempeñó el cargo, dedicándose a sus

estudios literarios.

El presidente Porfirio Díaz, aun sabiéndolo contrario al

Plan de Tuxtepec, lo designó promotor fiscal del juzgado de distrito.

El gobernador Francisco de Lanz lo nombró director del Instituto

Juárez.

La mayor parte de su producción poética se publicó en La

Lira Tabasqueña. También colaboró en La Voz del Pueblo, El Nuevo

Oriente, El Artillero, La Vara del Cabo y La Abeja, y con Manuel

Sánchez Mármol en varios periódicos.

Su obra literaria fue inmensa. Dejó escritos innumerables

romances y sonetos, además de un diario privado interesantísimo,

pues lo señala como sagaz, observador y profundo pensador, en

donde consignó importantes hechos de su época.

Falleció en San Juan Bautista el 14 de septiembre de 1884

Viendo las aguas correr,

y que corren sin parar,

que van a dar a la mar,

y que no pueden volver,

debemos reconocer

que vemos el tiempo huir,

y comparando decir

que el día que ya pasó

en un abismo cayó

para nunca más salir.

¿Cuándo podremos decir

sin riesgo de un desacierto,

que ya estamos a cubierto

de los males por venir?

¿Cuándo se podrá vivir

sin achaque ni dolencia,

sin temor a la indigencia,

sin quejarse de la suerte,

sin que el miedo de la muerte

amargue nuestra existencia?

Décimas (fragmento)